Crónica
del Sábado
La salida tuvo lugar
a las 9 hrs. desde el Bar Valencia de la localidad de Villar
del Arzobispo, hasta el almuerzo teníamos por delante
46 kms. sin dificultad, aunque Manolo quiso tomar un atajo
y comunico que se había perdido.
Al retomar el inicio
de la ruta, el Montero Sport casi pierde el "cubrecarter",
teniendo que ser auxiliado por la organización que
no retraso la salida del segundo tramo de la ruta.
Después de 42
kms. llegamos a la localidad de Arcos de las Salinas, donde
el Restaurante "La Posada" nos ofreció una
suculenta comida, el lugar bastante pintoresco y agradable.
Después de un descansito merecido nos subimos a los
coches para retomar el tercer tramo, de 79 kms, en los cuales
empezaron algunas complicaciones: la
zona del río estaba un poco complicada, pero conseguimos
con éxito superarla, pero aún no podíamos
imaginar lo que nos esperaba, en la casilla 222 "tramo
de bajada complicado" y noche cerrada, el Montero Sport
de Carlos y Rosa, se quedaban enganchados con las rocas, al
tomar la curva hacia la derecha. Con la ayuda de sus acompañantes,
Cheeroke de Manolo y Pili - Galloper de Luis y Carmen - Discovery
de Julio, Anto y Juan pudieron salir después de varios
intentos y al fin se llego a la localidad de Torrebaja, donde
en el Hostal Emilio, nos esperaban con una suculenta cena.
Algunos coches tuvieron que ser rescatados por la organización,
incluso alguno de ellos abandono la ruta por problemas mecánicos.
Lo gracioso de la noche fue que el Galloper de Luis pidió
auxilio, al no encontrar la gasolinera para poder repostar.
Crónica del domingo
El domingo amaneció
soleado y teníamos por delante 116 kms. hasta la finalización
de la ruta. Antes del almuerzo y, una vez pasamos la localidad
La Olmeda, nos esperaban unos pasos estrechos, teniendo que
bajar los copilotos para poder indicar al conductor y tomar
algunas instantáneas del momento.
Como siempre la organización nos esperaba con el "pic-nic"
preparado y descansamos en un paraje con encanto.
Algunos de los coches retomamos la ruta y aún quedaba
alguno de ellos por llegar.
Continuamos viaje hacia la localidad de Alpuente, donde una
vez transcurridos 59 kms. el Restaurante "La hoz"
nos esperaba con un gazpacho manchego que estaba para "chuparse"
los dedos.
FIN, Rosa Ruiz