Si
tuviéramos que buscar un denominador común que
definiera esta ruta, no lo dudaríamos ni un instante,
ya que si algo ha sido es, variada. Hemos tenido polvo, averías,
barro, charcos, deserciones, vadeos, nieve y el último
día tuvimos un pelín de viento.
Muchas caras conocidas, otras no. Digo bien, porque hubo participantes
que era la primera vez que salían al monte con nosotros
y además era la primera vez que salían al monte
con una excursión organizada. Francamente todos, expresaron
su satisfacción al finalizar la ruta (mentirosillos).
Partimos el sábado 12 desde Villar del Arzobispo (localidad
de Valencia) después de un copioso desayuno. El azar
quiso que algunos participantes sufrieran el polvo generado
por camiones que circulaban delante, pero este contratiempo
no duraría más que unos minutos, ya que rápidamente
las pistas de la cantera dieron paso a otras apenas transitadas
que guardaban los restos de las lluvias recientes.
La ruta iba transcurriendo sin contratiempos, y la mayor parte
del camino lo realizamos por encima de los 800 m., en las
inmediaciones del Castellano (1.055 m.). Caminos sinuosos
y arropados por gran cantidad de vegetación, que nos
acercaron hasta el almuerzo en la Ermita del Remedio de Chelva.
Fue aquí donde Carlos percibió que su Montero
Sport arrastraba un cuerpo extraño. Se trataba del
cubre cárter, que de tanto meneo había perdido
algún que otro tornillo que se encargó de reponer
eficazmente.
Una vez llenado el buche y habiéndole informado detalladamente
de nuestra ruta a la amable Forestal que nos interceptó,
continuamos ruta buscando cotas más gélidas
hacia el norte de nuestra provincia. El primer tramo opcional,
era una cañada sembrada de estrechuras y piedras sueltas,
que nos bajaría hasta la aldea de El Collado, próxima
a la provincia de Teruel. Volvimos a ascender vertiginosamente
hasta unos 1500 m. cerca del Alto del Viso, y fue allí
donde hallamos el bien preciado, se trata de la tan deseada
nieve, que, aunque escasa nos alegraba la vista y nos complicaba
ligeramente una rampa de bajada (sobre todo a Manolo y Sra.
con su quad). Después de algunas emociones extras,
llegamos a Arcos de Las Salinas donde nos zampamos un arroz
al Horno de campeonato en el HR La Posada.
Para después de la comida nos esperaba un corto tramo
de asfalto (para no empezar a trotar de golpe) hasta Losilla
y seguidamente subimos a la zona del Monpedroso (1.212 m.)
para bajar después hacia el Río Arcos. Fue aquí
donde hicimos algunas buenas fotos cruzando el río
y también fue aquí donde decidió pararse
el Vitara de Daniel y Araceli, aunque por poco tiempo.
Proseguimos sin demora que la noche acecha, pero, subiendo
por la Sierra de Tortajada escuchamos por la emisora que hay
un GR averiado. Aunque el Pulpo está con él,
la herramienta y algunos repuestos están conmigo, así
que "oootra vez pa bajo". Nos reunimos en Las Rinconadas,
hasta donde lo han remolcado y decidimos llamar a la asistencia
ya que no teníamos el repuesto adecuado y ya era de
noche.
Nos encaminamos, el Pulpo y yo, por asfalto hacia hotel y,
cuando llegamos nos comentan que hay un grupo de participantes
perdidos por la zona de Riodeva, y que otro grupo de insensatos
se han aventurado por un camino embarrancado que teníamos
preparado como opcional (si hubiese sido de día).
Pensándonoslo dos veces, decidimos ir en su búsqueda
ya que presentíamos que no estarían para la
cena. Bueno, montamos en el LJ y a medida que nos acercamos
los escuchamos por la emisora y advertimos que han conseguido
encontrar la salida de la vega del río (les subestimamos).
Pero, de la gente de la ruta opcional no sabemos nada, así
que nos enfilamos hacia allí llamándoles por
la emisora incansablemente. Al fin llegamos a la entrada del
camino, pero siguen sin contestar. Sorteamos unas piedras
enormes (más grandes que el coche) y escuchamos que
nos llaman por la emisora al ver nuestras luces. ¡Como
iban a escucharnos!, si estaban haciéndose fotos, los
muy...
En fin, salimos del apuro y sin pausa llegamos al hotel donde,
nos dio tiempo aún de asearnos un poco antes de bajar
a cenar. Por cierto, cena de lujo como nos tiene acostumbrados
Emilio en su casa de Torrebaja.
Domingo 13 (click)