Después
de un breve letargo en nuestras actividades por la provincia
de Valencia, volvimos a realizar una nueva ruta, y recordando
nuestra primera aventura volvimos a dirigirnos hacia Ademúz.
La mañana del sábado apuntaba a ser un tanto
divertida para el transcurrir de nuestros amigos, un día
nublado presagiaba una travesía pasada por agua, no
fue así pues los caminos se encontraban en buen estado
y las nubes no descargaron excesivamente. Decepción
para los amantes de la aventura con dificultades y alegría
para aquellos que prefieren una ruta con una cierta tranquilidad
para la conducción.
Desde
Casinos hasta nuestra primera parada en Higueruelas transcurrió
todo como esperábamos, gran parte del recorrido lo
realizamos a través de caminos vecinales y agrícolas,
y otros tantos por pistas que unen pequeñas poblaciones
de "Els Serrans" y "l'Alt Tùria".
Ningún tipo de problema impidió el buen transcurrir
de la mañana.
Después
de almorzar y descansar un poco, continuamos nuestra ruta.
Recorrimos los bellos parajes de; Calles, Chelva, Tuejar,
Titaguas, La Yesa y Alpuente, localidad ésta en la
que hicimos parada técnica para comer en el restaurante
"La hoz", que nos ofreció Olla, un plato
típico de la zona cargado de calorías que más
tarde necesitaríamos.
Ya
que la noche llega tan pronto a adueñarse del día,
no perdimos demasiado tiempo en la comida y continuaríamos
ruta hasta nuestro destino.
En marcha, por la tarde, el coche de cabeza de la organización
se vio obligado a detenerse para señalizar el paso
por un enorme boquete en el camino de unos dos metros y medio
de profundidad y en plena curva, que el agua se había
encargado de fabricar. Ante el inminente peligro que esto
suponía, ya que había desaparecido la mitad
del camino y había caída a ambos lados del paso,
esperamos el paso de todos los vehículos para asegurarnos
que no pisaban en una zona de voladizo que corría el
riesgo de hundirse.
Ya
de noche, al llegar a Sesga, una aldea de Ademúz, algunos
decidieron que ya tenían suficiente y continuaron por
asfalto rumbo al hotel, el resto continuaron con la ruta como
estaba previsto.
Por
los caminos angostos del Rincón de Ademúz, pudimos
recorrer un bello barranco que a opinión de todos,
de día nos hubiese maravillado. Alguien, no diremos
quien, perdió un poco la orientación y se confundió
durante unos instantes pero cuando quisimos echarle una mano
ya no hacia falta, consiguió corregir su error y proseguir
la marcha hacia Torrebaja.
Poco
después de este tramo, nos encontrábamos con
una opcional. De nuevo, parte del grupo continuó la
poca ruta que restaba hasta el hotel, y los más atrevidos
y deseosos de probar sus habilidades, no dudaron en meterse
en ella sin importarles la oscuridad. Como en cualquier opcional
que se precie, pie a tierra para ver las evoluciones de todos
los vehículos, cruces de puentes, levantadas de ruedas,
fotos, bromas y aplausos a los más espectaculares.
En
resumen, un buen rato en las inmediaciones del hotel para
luego poder comentar las excelencias de los vehículos,
suspensiones, dibujo de las ruedas, y todos los temas relacionados
con ellos.
Nos
es grato comentar el descubrimiento de una voz a través
de nuestras emisoras, era nuestra nueva amiga Pili, que muy
graciosa y amable nos iba indicando las variaciones de la
ruta hasta el lugar de descanso, el hotel Casa Emilio de reciente
construcción y ubicado en Torrebaja. Mención
especial para la cocina de dicho lugar, nos sorprendió
gratamente incluso a los organizadores con una exquisita y
muy bien presentada cena.
Domingo 23 (click)