Amanece en Ademúz, 3 grados presiden la mañana y tras
calentar motores salen, como viene siendo habitual, Eli y
el Pulpo a comprobar el trayecto. Con ellos va Gabi que resignado
y con un palier menos, no
tiene otra opción que ir buscando tramos por los que pueda
circular con tracción delantera. Yo me quedo en el parking
del hotel repartiendo los rutómetros y explicando algunos
detalles.
Aún no han pasado 10 minutos y recibo "la llamada",
a Gabi se la ha salido la rueda del palier roto y por el camino
estrecho no cabe nadie. La gente empieza a buscar pasos alternativos
para más adelante conectar con el rutómetro.
Bueno, la 1 de la tarde, y ya con el coche encima de
la grúa y encaminado hacia Valencia, Gabi y yo nos disponemos
a interceptar por la vía rápida a los demás participantes,
a los que Eli y el Pulpo han reconducido por un trayecto más
corto a fin de reducir el retraso ocasionado por la mañana.
La tarde discurre sin más incidentes y
finalizamos en Tuejar donde después de comer y todo eso que
se suele hacer, nos despedimos y hasta la próxima.
Especial mención a Chelo y Mabel, encargadas del catering
y la logística, que a bordo del Sorento, nos ofrecieron un
par de almuerzos para chuparse los dedos.
También agradecer a La Consellería de Medio Ambiente
su interés, ya que en cuatro ocasiones durante el fin de semana,
nos encontramos a los guardas forestales que nos esperaban
y no abandonaron sus puestos hasta que el último coche hubo
pasado por ellos.
Agradecimiento especial también, para todos los participantes
sin excepción por haber asistido y colaborado en todo momento.
Hasta
la próxima en nombre de todos.